Cómo elegir la mejor flor de CBD: los criterios que lo cambian todo
¡Elegir una flor de CBD no es solo coger la más bonita del fondo del tarro! Se trata, ante todo, de sensaciones, de calidad real y de respeto por la planta. Aquí te damos los criterios reales para reconocer una flor de buena calidad.
Aspectos a tener en cuenta
- Una buena flor de CBD se juzga primero con los sentidos. La vista, el tacto y el olfato nunca mienten.
- Los terpenos definen la experiencia mucho más que el simple nivel de CBD.
- Una flor equilibrada, bien cultivada y transparente en cuanto a su origen siempre ofrece una experiencia más limpia.
Cuando la flor da indicaciones incluso antes de ser consumida
El color y el aspecto general
Antes que las cifras, antes que las promesas de marketing, está el aspecto visual. Una flor de CBD de calidad se reconoce al instante. Es una flor que capta la luz y atrae la mirada. Una flor de calidad ya cuenta una historia visual. Nos gusta decir que una buena flor se reconoce como un buen vinilo... ¡A primera vista, se nota que tiene groove!
Aquí tienes algunas indicaciones visuales que no debes pasar por alto para encontrar una flor de CBD de calidad.
En primer lugar, el color es un indicio clave. Una flor bonita presenta tonos verdes vivos, a veces más claros o más oscuros según la variedad, con pistilos bien visibles, de color naranja o ámbar. Si la flor es apagada, marrón o grisácea, suele ser señal de que es de mala calidad o está pasada. Esto puede indicar una mala conservación, una recolección demasiado antigua o un secado defectuoso.
La estructura y la densidad
La estructura también es importante. Una flor demasiado aireada suele carecer de densidad aromática. Por el contrario, un cogollo demasiado compacto, casi comprimido, puede ocultar un cultivo excesivo o una manipulación excesiva.
Lo ideal es una flor firme pero viva, con una estructura natural auténtica, que aún respire.
El tacto, una prueba sencilla pero reveladora
El tacto es una prueba sencilla pero reveladora. Al presionar ligeramente la flor entre los dedos, debe recuperar su forma sin desmoronarse ni pegarse en exceso.
Una flor demasiado seca, que se desmorona, ha perdido gran parte de sus terpenos. Una flor demasiado pegajosa puede indicar un exceso de humedad o un almacenamiento inadecuado.
La textura adecuada es el equilibrio entre una flor flexible, resistente y agradable.
El método de cultivo, una auténtica firma
Por último, hablemos de la cultura. Ya sea en interior, invernadero o exterior, cada método imprime su estilo.
El cultivo en interior ofrece un control máximo de las condiciones de cultivo y produce flores a menudo muy estéticas. El cultivo en invernadero combina la luz natural y el control técnico, con una excelente relación calidad-precio. El cultivo al aire libre, cuando se realiza correctamente, produce flores más rústicas, más crudas, a veces menos perfectas visualmente, pero llenas de carácter.
Aquí no hay realmente nada mejor o peor. Elija en función de las características específicas que busque.
El alma de la flor de CBD se encuentra en los terpenos, los aromas y sus características.
Los terpenos, el aroma característico
Si el CBD es la base, los terpenos son el alma de las flores de CBD. Son ellos los que le dan el aroma característico, que es, en definitiva, la identidad de la flor, su verdadera personalidad. Sin terpenos, una flor de CBD es insípida y sin interés gustativo.
Al abrir la bolsa, el aroma debe ser limpio, franco y natural. Cítricos chispeantes, notas amaderadas, acentos florales o toques más terrosos, cada perfil cuenta una historia diferente.
Un aroma natural, nunca agresivo.
Un aroma débil o inexistente suele ser señal de que la flor está cansada, demasiado vieja o mal conservada. Por el contrario, un aroma artificialmente potente debe alertarle. Es posible que el vendedor haya añadido terpenos y aromas artificiales. La naturaleza no necesita hacer trampas para hacerlo bien.
Elige según tu estado de ánimo
Los terpenos también influyen en la sensación general al consumirlos.
Sin hacer promesas exageradas, algunas flores dan una sensación más ligera, otras más envolvente. Esta sensación depende de la combinación natural entre los terpenos y los cannabinoides que contiene.
La autenticidad ante todo
Un aspecto que siempre recomendamos comprobar es la calidad natural de la flor. Una buena flor de CBD no necesita ser «potenciada» con terpenos añadidos después de la cosecha.
Las flores más auténticas son aquellas cuyos aromas provienen directamente de la planta, que se cultiva lentamente, se cosecha en el momento adecuado y se seca con paciencia.
El porcentaje de CBD y la transparencia de la marca
El índice de CBD, un indicador relativo
Muchos se fijan primero en el porcentaje de CBD. Es comprensible, pero también es el error más común. Un porcentaje elevado no garantiza ni la calidad ni la experiencia. Así que, sí, elige un porcentaje que se adapte a ti, pero no te fíes solo de ese criterio.
La importancia de los análisis y la trazabilidad
La transparencia es un criterio innegociable a la hora de elegir bien tu flor. Una buena flor de CBD debe ir acompañada de análisis claros del producto, como nuestras flores Cali Weed.
Los análisis deben realizarse en un laboratorio independiente e indicar el contenido de CBD, un contenido de THC conforme a la legislación, así como la ausencia de contaminantes.
El origen, un detalle que lo cambia todo
El origen del cáñamo es igualmente importante. Saber de dónde proviene la planta, cómo se ha cultivado y en qué entorno, es comprender lo que se consume. Si es posible, opte por productos cultivados en Europa con descripciones claras que indiquen todos los detalles mencionados anteriormente.